logo_comunidad_celnova210x95
Celnova - Nutrición y Parkinson: Cómo la alimentación puede ayudar en el tratamiento

Nutrición y Parkinson: Cómo la alimentación puede ayudar en el tratamiento

Celnova - Nutrición y Parkinson: Cómo la alimentación puede ayudar en el tratamiento

La alimentación es un pilar fundamental para la salud y el bienestar de todas las personas. En el caso de quienes padecen Parkinson, seguir ciertas pautas nutricionales y adoptar cuidados específicos puede contribuir a minimizar el desgaste y mejorar su calidad de vida.

 

 

Principales recomendaciones nutricionales:

 

Mantener una alimentación equilibrada: es fundamental comer de manera regular, sin omitir comidas, e incluir alimentos de todos los grupos, como frutas, verduras, cereales, lácteos y carnes.

Asimismo, es importante mantener una buena hidratación, ya que el aumento de la sudoración y los esfuerzos adicionales requieren un mayor control del consumo de líquidos.

 

Proteger la salud ósea: las personas con Parkinson tienen un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis, lo que aumenta la probabilidad de fracturas en caso de caídas. Para fortalecer los huesos, es fundamental asegurar un adecuado consumo de calcio, presente principalmente en los lácteos, y vitamina D, que puede obtenerse a través de la exposición regular al sol, el consumo de alimentos ricos en esta vitamina o, de ser necesario, el uso de suplementos nutricionales.

 

Celnova - Nutrición y Parkinson: Cómo la alimentación puede ayudar en el tratamiento

Favorecer una digestión regular: el estreñimiento es frecuente en las personas con Parkinson y, si se agrava, puede provocar obstrucciones intestinales. Para prevenirlo, es recomendable adoptar hábitos saludables, como consumir alimentos ricos en fibra, frutas y verduras, así como mantener una hidratación adecuada mediante una ingesta suficiente de líquidos.

 

Coordinar la administración de medicamentos y la ingesta diaria de alimentos: algunos fármacos utilizados en el tratamiento del Parkinson pueden provocar efectos secundarios como náuseas y pérdida de apetito. Tomarlos junto con pequeñas porciones de comida puede ayudar a mitigar estos efectos.

Además, hay alimentos con nutrientes específicos, como es el caso de las proteínas, podrían interferir en la absorción de determinados medicamentos, por este motivo es importante seguir las indicaciones.

 

Por otro lado, existen ciertos síntomas no motores gastrointestinales que afectan directamente en la alimentación de las personas con Parkinson. Entre ellos se encuentra el babeo, que ocurre cuando la persona mueve menos la boca, lo que dificulta una deglución eficiente. También, se presenta la disfagia, una condición caracterizada por la falta de coordinación al tragar. Además, los cambios de peso inexplicables, el estreñimiento y las náuseas o vómitos son otros síntomas que pueden complicar la alimentación en quienes padecen esta patología.

 

Los signos del Parkinson y sus efectos sobre la alimentación varían según cada persona y la etapa de la enfermedad, lo que implica que los requerimientos nutricionales también son distintos en cada caso. Por esta razón, es fundamental adaptar la alimentación a las necesidades individuales, priorizando los nutrientes en función de los desafíos específicos que puedan surgir. Consultar a un especialista en nutrición permite evaluar estas necesidades y diseñar estrategias para una alimentación más adecuada.

 

Bibliografía consultada en marzo 2025:
https://www.parkinson.org/library/espanol/fact-sheets/nutricion
https://conoceelparkinson.org/cuidados/nutricion-dieta-enfermos-parkinson/ 

La información brindada se proporciona solamente con fines educativos, no pretende sustituir el asesoramiento, el diagnóstico o el tratamiento médico profesional. Siempre consulta a tu médico u otro nuevo o suspender un tratamiento existente. Habla con tu profesional médico sobre cualquier consulta que puedas tener respecto a una condición médica.

 

MDB250212

 

 

 

Volver al Blog